El Hospital público de Móstoles ha iniciado la monitorización remota de pacientes con marcapasos, un avance significativo en la atención médica. Este sistema permite detectar alteraciones en el funcionamiento del marcapasos y arritmias antes de que surjan síntomas graves, facilitando un diagnóstico temprano y un tratamiento más eficaz. Los pacientes utilizan un dispositivo externo que transmite información al hospital, eliminando la necesidad de visitas frecuentes y beneficiando especialmente a personas mayores o con movilidad reducida. Con más de 100 pacientes actualmente en este programa, se espera mejorar la calidad de vida y la seguridad de los usuarios, ofreciendo una atención más personalizada.
El Servicio de Medicina Intensiva del Hospital de Móstoles, parte de la red sanitaria pública de la Comunidad de Madrid, ha iniciado un innovador programa de monitorización remota para pacientes con marcapasos. Este avance permite detectar alteraciones en el funcionamiento del dispositivo y posibles arritmias antes de que los pacientes presenten síntomas graves, facilitando así un diagnóstico temprano y un tratamiento más eficaz.
Este sistema de monitorización domiciliaria elimina la necesidad de que los pacientes se desplacen al hospital para chequeos regulares, lo que resulta especialmente beneficioso para personas mayores o con movilidad reducida. De esta manera, se optimizan los recursos y se mejora la calidad de vida de los usuarios.
Después de la implantación del marcapasos, a cada paciente se le proporciona un pequeño dispositivo externo que debe llevar a casa. Una vez activado, este aparato envía información sobre el estado del marcapasos a un sistema centralizado en el hospital. Este proceso es completamente seguro, ya que cuenta con múltiples servidores para almacenar datos, garantizando así la integridad y confidencialidad de la información según las normativas vigentes.
El dispositivo es fácil de usar y puede ser transportado por los pacientes durante viajes o vacaciones. La implementación de esta nueva prestación asistencial ha requerido una formación exhaustiva para los profesionales de la UCI y controles rigurosos antes de su puesta en marcha.
Marta Martín, enfermera del Servicio de Medicina Intensiva, destaca que este sistema no solo aporta comodidad a los pacientes, sino también una mayor seguridad y confianza. El monitoreo diario permite gestionar alertas relacionadas con arritmias auriculares y ventriculares, disfunciones en electrodos y generadores del marcapasos, asegurando una atención proactiva ante cualquier eventualidad.
Desde 2001, el Hospital Universitario de Móstoles ha estado implantando marcapasos y realizando su seguimiento en consultas externas. Con el envejecimiento poblacional, las consultas han aumentado significativamente, superando las 1.200 anuales. Generalmente, estos pacientes son mayores de 75 años con factores de riesgo cardiovascular como hipertensión o diabetes.
En 2025 comenzó el proceso de monitorización remota en este hospital, beneficiando actualmente a más de 100 pacientes. Las doctoras Susana Búa y Gema García consideran este avance como un paso crucial hacia una medicina más personalizada que mejora tanto la gestión clínica como la seguridad del paciente. Muchos beneficiarios son personas activas e independientes que pueden regresar a sus rutinas diarias tras recibir su marcapasos.
| Cifra | Descripción |
|---|---|
| 1 | Número de años desde que el hospital realiza seguimiento de marcapasos (desde 2001) |
| 1200 | Número de consultas anuales para control de marcapasos |
| 100 | Número de pacientes beneficiados actualmente por la monitorización remota |
| 75 | Edad promedio de los pacientes que suelen requerir un marcapasos (más de 75 años) |
Es un sistema que permite a los pacientes portadores de marcapasos ser monitoreados desde su hogar, identificando alteraciones en el funcionamiento del marcapasos y arritmias antes de que se desarrollen síntomas graves.
El paciente recibe un dispositivo externo que, una vez activado, transmite información del marcapasos al sistema controlado desde el hospital. Este procedimiento es seguro y cumple con los requisitos de confidencialidad establecidos por la ley.
Permite un diagnóstico precoz y un tratamiento más eficaz sin necesidad de acudir al hospital, lo que reduce desplazamientos innecesarios, especialmente beneficioso para personas mayores o con movilidad reducida.
La monitorización remota comenzó a implementarse en 2025 y actualmente más de 100 pacientes están beneficiándose de este servicio.
El sistema registra arritmias auriculares y ventriculares, así como disfunciones en los electrodos del marcapasos y en el generador, alertando cuando es necesaria la sustitución del generador.
Generalmente son pacientes mayores de 75 años con factores de riesgo cardiovascular que han desarrollado diferentes tipos de arritmias cardiacas.