España se convierte en el primer país europeo en validar la Escala del Edadismo de la OMS, según un informe presentado por la Fundación HelpAge International. Este estudio pionero, realizado en colaboración con la Universidad de Edimburgo, ofrece una medición rigurosa del edadismo en el país, analizando estereotipos, prejuicios y discriminación hacia las personas mayores. Con casi 10 millones de ciudadanos mayores de 65 años, el informe destaca que la discriminación institucional es la más común y afecta negativamente a la salud y bienestar de este grupo. Se subraya la importancia de promover una imagen positiva del envejecimiento y revisar políticas públicas para combatir el edadismo.
La Fundación HelpAge International España, a través del Observatorio del Edadismo, ha presentado un informe titulado “El edadismo en España. Análisis de impacto según la Escala del Edadismo de la Organización Mundial de la Salud”. Este estudio se llevó a cabo en el Salón 3 del Imserso y fue elaborado en colaboración con la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Universidad de Edimburgo, contando con el financiamiento del Imserso.
Este informe marca un hito significativo en la investigación sobre la discriminación por edad en Europa, ya que proporciona por primera vez una medición rigurosa y estandarizada del edadismo en España, utilizando la escala desarrollada por la OMS.
Con esta validación, España se convierte en el primer país europeo en adoptar oficialmente la Escala del Edadismo de la OMS. Este instrumento basado en evidencia permite medir de manera precisa y comparable las experiencias relacionadas con estereotipos, prejuicios y discriminación por razón de edad. Previamente, HelpAge International había validado esta escala en países como Moldavia, Libia, Líbano y Colombia.
El contexto demográfico hace que este análisis sea especialmente relevante: actualmente, casi 10 millones de personas mayores de 65 años residen en España, lo que representa el 20,4% de la población total. La esperanza de vida se sitúa en 84,1 años, una de las más altas a nivel mundial.
El informe examina tres dimensiones fundamentales del edadismo: estereotipos, prejuicios y discriminación. Estas manifestaciones se presentan a través de diversas formas: autoinfligida, interpersonal e institucional. Además, se estudia su relación con indicadores clave como la salud física, salud psicológica, bienestar y soledad.
Entre los hallazgos más destacados se encuentra que la forma más denunciada de discriminación es la institucional. Esto afecta particularmente a las personas mayores dentro del ámbito sanitario y social. El estudio también revela que aquellos que sufren mayor discriminación por edad tienden a tener peor salud física y psicológica, experimentan más soledad y reportan menor satisfacción vital. Por otro lado, un nivel educativo más alto actúa como un factor protector frente al edadismo autoinfligido.
Desde el Observatorio del Edadismo de HelpAge International España se enfatiza la necesidad urgente de promover una imagen positiva del envejecimiento en los medios. También se requiere revisar leyes y políticas públicas para eliminar sesgos por edad e impulsar modelos comunitarios de cuidado junto con una educación continua para todas las edades.
| Cifra | Descripción |
|---|---|
| 10 millones | Número de personas mayores de 65 años en España |
| 20,4% | Porcentaje de la población que representan las personas mayores de 65 años |
| 84,1 años | Esperanza de vida en España |
La Escala del Edadismo de la OMS es un instrumento basado en evidencia que permite medir de forma rigurosa y comparable las experiencias de estereotipos, prejuicios y discriminación por razón de edad.
España se convierte en el primer país europeo en validar la Escala del Edadismo de la OMS, lo que representa un hito en la investigación sobre discriminación por edad y permite una medición estandarizada del edadismo en el país.
El informe analiza tres dimensiones del edadismo: estereotipos, prejuicios y discriminación, incluyendo sus manifestaciones autoinfligida, interpersonal e institucional.
Entre los hallazgos destaca que la discriminación institucional es la más denunciada por personas mayores, afectando su salud física y psicológica, así como su bienestar general.
Las personas mayores que experimentan mayor discriminación por edad reportan peor salud física y psicológica, más soledad y menor satisfacción vital. Además, quienes están en situaciones vulnerables sufren más este fenómeno.
Se subraya la necesidad de promover una imagen positiva del envejecimiento en los medios, revisar leyes y políticas públicas para eliminar sesgos por edad, impulsar modelos de cuidados comunitarios y fomentar la educación continua.