La Fundación Gaspar Casal ha propuesto un Pacto de Estado para transformar el Sistema Nacional de Salud (SNS) en su informe 'Hacia un Pacto de Estado por la Salud'. Este análisis, que revisa la evolución del SNS entre 2015 y 2025, destaca la necesidad de una transformación estructural para garantizar su sostenibilidad a largo plazo. El informe aborda temas como la gestión sanitaria, la ejecución presupuestaria y las dinámicas legislativas, señalando desafíos como el envejecimiento de la población y la presión sobre los recursos públicos. Propone un decálogo con medidas concretas para mejorar la gobernanza, fortalecer la atención primaria y fomentar la investigación e innovación. La Fundación enfatiza que la viabilidad del SNS no solo depende de aumentar recursos, sino también de mejorar su gestión y transparencia.
La Fundación Gaspar Casal ha presentado un informe titulado ‘Hacia un Pacto de Estado por la Salud: Informe de Evaluación del Sistema Nacional de Salud’, que examina la evolución del Sistema Nacional de Salud (SNS) en la última década y propone una transformación estructural del modelo sanitario español hacia el año 2050.
Este análisis se fundamenta en la premisa de que, aunque el sistema sanitario español cuenta con una notable capacidad técnica y una resiliencia humana destacable, su sostenibilidad futura requiere una evaluación exhaustiva de su trayectoria reciente. Los desafíos estructurales como el envejecimiento, la cronicidad y la presión sobre los recursos públicos son aspectos que no pueden ser ignorados. El informe aborda tres dimensiones clave: marco institucional, gestión sanitaria y ejecución presupuestaria, con el objetivo de “pasar del relato al dato” y ofrecer una visión crítica pero constructiva sobre la sanidad pública española.
Alicia del Llano, directora de proyectos de la Fundación Gaspar Casal, enfatizó que “este informe nace de una convicción muy sencilla: lo que no se evalúa no existe, y lo que no se mide difícilmente puede mejorar”. La investigación incluye un análisis legislativo del sistema, así como una evaluación de la gestión sanitaria a través del Dedómetro, herramienta desarrollada por la Fundación Hay Derecho para medir el Índice de Mérito y Capacidad de la alta dirección hospitalaria.
Entre las conclusiones más relevantes, el informe señala una tendencia preocupante: la utilización frecuente de legislación como respuesta inmediata a crisis o demandas sociales temporales. Esto ha llevado a un incremento en el uso del real decreto-ley en detrimento de una planificación estratégica sostenida. Además, se aboga por avanzar hacia una gobernanza más preventiva y estable que integre la salud en todas las políticas públicas.
En cuanto al ámbito presupuestario, se destaca que existen dificultades significativas para convertir los recursos asignados en ejecuciones efectivas. El estudio revela que la capacidad de ejecución presupuestaria ha ido disminuyendo en los últimos años. Asimismo, subraya que el gasto está desproporcionadamente concentrado en el ámbito hospitalario, mientras que la atención primaria apenas representa entre un 13% y un 14% del gasto sanitario público consolidado.
El informe también pone énfasis en cómo la rigidez administrativa y la inestabilidad institucional afectan negativamente a la financiación del sistema. Durante su presentación, se mencionó que la sanidad española ha tenido que enfrentar momentos inciertos con marcos presupuestarios poco adaptados a sus necesidades reales, dificultando así respuestas rápidas y orientadas a resultados.
En términos de recursos humanos y gobernanza, se identifica un amplio margen para mejorar la estabilidad en los equipos directivos de los hospitales. El documento revela una alta rotación entre las gerencias hospitalarias vinculada a cambios políticos frecuentes. Además, resalta una persistente brecha de género en altos cargos directivos donde solo el 29% son mujeres.
Isabel Rodríguez Mariblanca, responsable de Proyectos y Comunicación de la Fundación Gaspar Casal, declaró que “la robustez operativa de nuestro sistema es incuestionable”, pero advirtió sobre la necesidad urgente de adoptar una cultura basada en evidencia y transparencia para asegurar su sostenibilidad.
El informe concluye con un decálogo propuesto para establecer un Pacto de Estado por la Salud con horizonte 2050. Este incluye medidas como blindar la gobernanza frente a ciclos políticos cambiantes; profesionalizar direcciones sanitarias mediante un Estatuto del Directivo; crear un ecosistema nacional de datos interoperables; impulsar evaluaciones sobre resultados en salud; fortalecer atención primaria e invertir decididamente en investigación e innovación como pilares fundamentales para garantizar la sostenibilidad del sistema.
Con esta publicación, la Fundación Gaspar Casal invita a reflexionar sobre el presente y futuro del Sistema Nacional de Salud. La conclusión es clara: garantizar viabilidad a largo plazo no solo dependerá del aumento de recursos económicos sino también de fortalecer las capacidades institucionales y políticas necesarias para transformar eficientemente su gestión.
- Fuente original: https://www.pmp.org.es/actualidad/noticias/la-f...
La Fundación Gaspar Casal propone un Pacto de Estado para transformar el Sistema Nacional de Salud, basado en un informe que evalúa su evolución entre 2015 y 2025 y plantea la necesidad de una transformación estructural con horizonte 2050.
El informe destaca la necesidad de una evaluación rigurosa del sistema sanitario, advierte sobre la tendencia a utilizar la legislación como respuesta inmediata a crisis, y señala dificultades en la ejecución presupuestaria y en la estabilidad de los equipos directivos de hospitales.
Entre las medidas propuestas se encuentran el blindaje de la gobernanza frente a ciclos políticos, la profesionalización de la dirección sanitaria, la creación de un ecosistema nacional de datos interoperables, y el fortalecimiento de la atención primaria.
La evaluación es crucial porque permite identificar áreas de mejora y asegurar que los recursos se utilizan efectivamente. Según Alicia del Llano, "lo que no se evalúa no existe", lo que subraya la importancia de medir para poder mejorar.
Los principales desafíos incluyen el envejecimiento poblacional, la cronicidad, presión sobre recursos públicos, rigidez administrativa e inestabilidad institucional que afectan su financiación y gestión.