Ignacio Vivas, presidente de Ballesol, participó en el podcast "Sanas Compañías" de la Fundación IDIS, donde discutió los desafíos del cuidado a largo plazo en un contexto de envejecimiento poblacional. Se prevé que España sumará un millón de personas mayores de 80 años en la próxima década. Vivas destacó la importancia de humanizar la asistencia y adaptarla a las necesidades individuales, especialmente dado que más del 50% de los residentes en centros asistenciales presentan deterioro cognitivo. Además, abordó cómo la digitalización puede mejorar la atención al reducir el tiempo dedicado a tareas administrativas, permitiendo más interacción humana con los residentes. La conversación concluyó con un llamado a una mayor coordinación entre los sistemas sanitario y social para asegurar cuidados sostenibles y de calidad para las personas mayores.
En el contexto del podcast Sanas Compañías, impulsado por la Fundación IDIS, Ignacio Vivas, presidente de Ballesol, ha abordado los desafíos que enfrenta el cuidado de larga duración. Este análisis se produce en un momento crítico, ya que se prevé que en la próxima década, España sumará un millón de personas mayores de 80 años.
Ballesol, con más de 50 residencias para ancianos y apartamentos para mayores en el país, se posiciona como un referente en el sector. Su modelo sociosanitario atiende a una población donde más del 50% presenta deterioro cognitivo.
La decisión de ingresar a un ser querido en una residencia de ancianos es uno de los momentos más difíciles para las familias. Este proceso suele estar marcado por la dependencia y la carga emocional que implica encontrar un entorno seguro y adecuado para el bienestar del familiar.
Ignacio Vivas ha sido invitado al primer episodio de la segunda temporada de Sanas Compañías, donde discutió los retos estructurales del sector.
Durante una conversación conducida por la periodista Eva Baroja, Vivas compartió su visión sobre la evolución necesaria hacia un modelo asistencial más sostenible y humano.
A lo largo de la entrevista, se destacó el impacto de la transición demográfica en España. Las proyecciones indican que en diez años habrá un millón más de personas mayores de 80 años, alcanzando hasta tres millones si consideramos a aquellos mayores de 65 años. Este aumento en la longevidad plantea importantes desafíos relacionados con patologías crónicas y vulnerabilidad cognitiva.
Vivas advirtió sobre el fenómeno social de la invisibilización progresiva de los ancianos a medida que envejecen. En este sentido, enfatizó que existe una deuda social con las generaciones mayores, quienes han contribuido al bienestar actual. Defendió que el sector sociosanitario debe basarse en dos principios fundamentales: el respeto a la dignidad y la garantía de cuidados adaptados a cada individuo.
Con 35 años de experiencia en el sector y dirigiendo una organización familiar con 55 centros residenciales en España y tres en México, Vivas analizó cómo han evolucionado estos centros. Originalmente concebidos como espacios de custodia básica, han transitado hacia modelos clínicos altamente especializados.
A día de hoy, según datos proporcionados por la Fundación IDIS, más del 50% de los residentes presentan algún tipo de deterioro cognitivo o demencia.
Esta realidad demanda una atención centrada en las necesidades individuales. Vivas explicó que este enfoque evita protocolos estandarizados e impersonales, permitiendo crear planes personalizados que fomentan la autonomía y preservan las capacidades remanentes.
Un aspecto innovador discutido fue el papel crucial que juega la digitalización en entornos asistenciales. Vivas mostró cómo la implementación tecnológica ha facilitado una mayor conexión entre profesionales y residentes. Tradicionalmente, los gerocultores dedicaban cerca de una hora diaria a tareas administrativas; sin embargo, gracias a dispositivos móviles y soluciones digitales, este tiempo se ha reducido considerablemente a solo diez minutos diarios. Esto ha permitido aumentar el tiempo disponible para el cuidado directo y las interacciones humanas con los residentes.
La conversación concluyó con un llamado a reflexionar sobre la sostenibilidad del sistema sociosanitario a largo plazo. El cuidado intensivo necesario para atender a personas con alta dependencia requiere crear alrededor de 60 puestos directos por cada 100 plazas residenciales.
Vivas subrayó la importancia de coordinar mejor los sistemas sanitario y social para optimizar recursos y mejorar la atención a crónicos mediante centros especializados.
A su vez, hizo un llamado a toda la sociedad —administraciones públicas y familias— para priorizar el cuidado y protección de los mayores dentro de las agendas estratégicas nacionales.
| Cifra | Descripción |
|---|---|
| 1,000,000 | Personas mayores de 80 años en la próxima década. |
| 3,000,000 | Personas mayores de 65 años en la próxima década. |
| 50% | Usuarios en residencias que presentan deterioro cognitivo. |
| 60 | Puestos de trabajo directos requeridos por cada 100 plazas residenciales. |