España es hoy el cuarto país de la OCDE con mayor gasto en pensiones como porcentaje del PIB, con un 13,6% en 2024. Pero según las proyecciones del informe Pensions at a Glance 2025 de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, ese porcentaje seguirá creciendo hasta alcanzar un máximo cercano al 19% alrededor de 2050, para después descender hasta el 16,9% en 2060. En ese horizonte, España habrá superado a Italia como el país con mayor gasto en pensiones de toda la OCDE.
En 2024, España gasta el 13,6% de su PIB en pensiones, por debajo de Italia (14,1%) y Francia (13,4%), pero ya muy por encima del promedio de la OCDE (8,8%).
La trayectoria proyectada es divergente: mientras el promedio de la OCDE pasará del 8,8% al 9,8% entre 2024 y 2060, España pasará del 13,6% al 16,9%.
La diferencia entre España y el promedio de la OCDE, que hoy es de 4,8 puntos, se ampliará hasta 7,1 puntos en 2060.
Las proyecciones muestran que España alcanzará su máximo de gasto en pensiones alrededor de 2050, con una cifra cercana al 19% del PIB.
Este pico coincide con la plena jubilación de la generación del baby boom español, nacida entre los años 1960 y 1975.
A partir de ese máximo, el gasto comenzará a descender gradualmente hasta el 16,9% en 2060, cuando las cohortes más numerosas vayan falleciendo.
Italia es el caso más llamativo: parte en 2024 con el mayor gasto de la OCDE (14,1%) pero lo reduce hasta el 13,7% en 2060.
Esto refleja las reformas estructurales del sistema de pensiones italiano, que introdujeron en los años 90 una transición hacia un modelo de cuentas nocionales que penaliza las jubilaciones anticipadas y ajusta automáticamente las pensiones a la esperanza de vida.
Francia pasará del 13,4% al 13,2% del PIB, prácticamente sin cambios.
Portugal subirá moderadamente del 10,4% al 11,8%.
Alemania apenas variará: del 10,3% al 10,4%.
Países Bajos incluso reducirá su gasto del 10,6% al 9,7%, gracias a un sistema de pensiones complementarias de capitalización muy desarrollado.
Suecia partirá del 7,4% y llegará al 7,1% en 2060.
Estados Unidos se mantendrá estable en el 6,0% durante todo el período, el nivel más bajo entre los grandes países incluidos.
Suiza es el caso extremo: apenas el 1,6% en 2024 y el 2,1% en 2060, gracias a un sistema de pensiones privadas obligatorias que traslada gran parte del gasto fuera del sector público.
El sistema español de pensiones es de reparto puro: las cotizaciones de los trabajadores actuales financian directamente las pensiones de los jubilados actuales.
Cuando hay muchos trabajadores por cada jubilado, el sistema funciona bien.
Cuando la proporción se invierte, como ocurrirá en España durante las próximas décadas, la presión sobre las finanzas públicas se dispara.
El baby boom español fue más tardío que el de otros países europeos: se concentró en los años 60 y principios de los 70.
Esto significa que la jubilación masiva de esa generación llegará más tarde que en Francia o Alemania, pero también que su impacto se prolongará más en el tiempo.
España tiene una de las tasas de fecundidad más bajas del mundo, actualmente en 1,10 hijos por mujer.
Sin una recuperación de la natalidad o sin flujos migratorios que aumenten la población activa, la ratio entre trabajadores y jubilados seguirá deteriorándose.
| País | 2024 | 2060 | Variación |
|---|---|---|---|
| España | 13,6% | 16,9% | +3,3 puntos |
| Italia | 14,1% | 13,7% | -0,4 puntos |
| Francia | 13,4% | 13,2% | -0,2 puntos |
| Portugal | 10,4% | 11,8% | +1,4 puntos |
| Alemania | 10,3% | 10,4% | +0,1 puntos |
| Países Bajos | 10,6% | 9,7% | -0,9 puntos |
| Suecia | 7,4% | 7,1% | -0,3 puntos |
| Estados Unidos | 6,0% | 6,0% | 0 puntos |
| Promedio OCDE | 8,8% | 9,8% | +1,0 puntos |
| Suiza | 1,6% | 2,1% | +0,5 puntos |
El aumento proyectado del gasto en pensiones tiene implicaciones directas para el sistema de cuidados.
En un contexto de consolidación fiscal, un gasto en pensiones que crece hasta el 19% del PIB en 2050 comprimirá inevitablemente el margen presupuestario disponible para otros servicios públicos, incluida la atención a la dependencia.
Este es precisamente el escenario que el estudio de Fedea sobre equidad intergeneracional advertía: el gasto orientado a los mayores crece mientras la inversión en el futuro se contrae.
A medida que las personas mayores viven más años y con mayor prevalencia de dependencia, el sistema de pensiones no puede analizarse de forma aislada del sistema de cuidados.
Una persona mayor con dependencia severa necesita tanto su pensión como servicios de atención.
Si el sistema de pensiones absorbe una proporción creciente del PIB, el margen para financiar la dependencia se reduce, a menos que se establezcan fuentes de financiación específicas y adicionales.
El informe Pensions at a Glance 2025 de la OCDE proyecta que España alcanzará casi el 19% del PIB en gasto en pensiones alrededor de 2050, el máximo de todos los países analizados, antes de descender hasta el 16,9% en 2060, muy por encima del promedio de la OCDE (9,8%) y del resto de grandes economías europeas.
El contraste con países como Italia, que reduce su gasto, o Alemania, que lo mantiene estable, refleja las diferencias en el diseño de los sistemas de pensiones y en la capacidad de cada país para adaptarse al envejecimiento demográfico.
Claves del informe:
https://www.oecd.org/en/publications/pensions-at-a-glance-2025_e40274c1-en.html