Un ensayo clínico internacional en fase 3 ha comprobado que añadir la terapia con radioligandos de lutecio-177 al tratamiento hormonal estándar retrasa de forma significativa la progresión del cáncer de próstata metastásico sensible a hormonas. El estudio, publicado en The Lancet, es el primer ensayo en fase 3 que evalúa esta terapia dirigida en una etapa temprana de la enfermedad, antes de que el tumor desarrolle resistencia a la castración. Los resultados podrían abrir la puerta a un nuevo tratamiento combinado para varones recién diagnosticados con metástasis, un perfil de paciente que hasta ahora quedaba fuera de las indicaciones aprobadas de este fármaco.
El estudio PSMAddition se ha desarrollado en 169 centros de 20 países, entre hospitales, centros médicos y centros oncológicos especializados.
De los 1.529 pacientes evaluados inicialmente, 1.144 fueron finalmente aleatorizados, 572 a cada uno de los dos brazos del ensayo.
Los participantes tenían una edad mediana de 68 años, con un rango intercuartílico de 62 a 73 años, y todos presentaban al menos una lesión metastásica positiva para PSMA confirmada mediante PET/TC con galio-68.
La mitad de los pacientes, un 50%, presentaba enfermedad metastásica de novo, es decir, diagnosticada ya en fase avanzada desde el primer momento, y un 68% tenía enfermedad de alto volumen.
La aleatorización se estratificó según el volumen de la enfermedad, la edad de los pacientes por encima o por debajo de 70 años, y si habían recibido o tenían previsto recibir tratamiento sobre el tumor primario.
Los pacientes del grupo experimental recibieron seis ciclos de lutecio-177 unido a PSMA-617, a una dosis de 7,4 gigabecquerelios cada seis semanas, combinados con el tratamiento hormonal estándar.
El grupo de control recibió únicamente la terapia de deprivación androgénica junto con un inhibidor de la vía del receptor de andrógenos, el tratamiento de referencia actual en esta fase de la enfermedad.
Los pacientes del grupo de control que sufrieron progresión confirmada de forma centralizada pudieron cruzar al brazo experimental y recibir la terapia con lutecio-177.
Tras un seguimiento mediano de 19,6 meses, el 24% de los pacientes del grupo con lutecio-177 sufrió progresión radiográfica de la enfermedad o falleció, frente al 30% del grupo de control.
Esto supone una reducción del 28% en el riesgo relativo de progresión o muerte, con un cociente de riesgo de 0,72 y un resultado estadísticamente significativo.
El beneficio se mantuvo de forma consistente en todos los subgrupos analizados, independientemente del volumen de la enfermedad o de la edad de los pacientes.
Los investigadores señalan que este es el primer ensayo en fase 3 que demuestra beneficio de una terapia con radioligandos en esta fase temprana del cáncer de próstata metastásico, antes reservada a pacientes ya resistentes a la castración.
Los datos de supervivencia global todavía son inmaduros, aunque muestran una tendencia favorable al grupo tratado con lutecio-177, sin alcanzar aún significación estadística.
Los efectos adversos fueron más frecuentes en el grupo con lutecio-177: se registraron en el 98,4% de los pacientes de este brazo, frente al 96,6% del grupo de control.
El efecto adverso más común fue la sequedad de boca, presente en el 46% de los pacientes con lutecio-177 frente a solo el 4% del grupo de control, aunque en todos los casos fue de grado leve o moderado y ninguno se consideró grave.
También se observó una mayor incidencia de alteraciones digestivas y descensos en las células sanguíneas, como anemia o neutropenia, en el grupo tratado con el radioligando.
Los investigadores concluyen que, pese a la mayor frecuencia de efectos adversos, no se detectaron problemas de seguridad inesperados respecto al perfil ya conocido del fármaco, y que la calidad de vida no se vio afectada de forma relevante entre ambos grupos.
La terapia con lutecio-177-PSMA-617, comercializada como Pluvicto, ya está aprobada para pacientes con cáncer de próstata metastásico resistente a la castración que han recibido tratamiento hormonal previo y quimioterapia.
Los autores del estudio plantean que, de confirmarse estos resultados, la combinación con el tratamiento hormonal podría convertirse en una nueva opción terapéutica para pacientes en una fase mucho más temprana de la enfermedad.
Se trata de un cambio de paradigma similar al que se ha observado con otros fármacos oncológicos, que progresivamente se desplazan hacia líneas de tratamiento más tempranas a medida que se demuestra su eficacia.
| Indicador | Dato |
|---|---|
| Pacientes aleatorizados | 1.144 (572 por grupo) |
| Edad mediana de los participantes | 68 años (rango 62-73) |
| Reducción del riesgo de progresión o muerte | 28% (HR 0,72; p=0,0021) |
| Progresión o muerte en el grupo con lutecio-177 | 24% de los pacientes |
| Progresión o muerte en el grupo de control | 30% de los pacientes |
| Efecto adverso más frecuente con lutecio-177 | Sequedad de boca (46% de los casos) |