La salud del corazón es uno de los pilares más importantes para envejecer con una buena calidad de vida. Con el paso de los años, es común que el sistema eléctrico del corazón sufra desgastes, lo que da lugar a las molestas y peligrosas arritmias. Hasta hace muy poco, localizar el origen exacto de estos fallos eléctricos requería pruebas largas, molestas y, a veces, invasivas. Sin embargo, la medicina tecnológica ha dado un vuelco gracias a ACORYS, un revolucionario sistema de mapeo cardíaco desarrollado por la empresa española Corify Care, nacida de la colaboración entre el Hospital Gregorio Marañón y la Universitat Politècnica de València.
Esta tecnología promete transformar el diagnóstico y tratamiento de los problemas de ritmo cardíaco, ofreciendo una alternativa mucho más segura, rápida y cómoda, ideal para la población de la tercera edad.
¿Qué es ACORYS y cómo funciona este "chaleco inteligente"?
Tradicionalmente, para examinar el mapa eléctrico del corazón se necesita introducir catéteres mediante una intervención quirúrgica o realizar pruebas de imagen previas como un TAC o una resonancia magnética. Para muchas personas mayores, estos pasos previos pueden resultar agotadores o contraindicados debido a otras patologías.
ACORYS cambia por completo las reglas del juego utilizando un chaleco con sensores avanzados. El paciente solo debe colocarse la prenda y, en menos de 10 minutos y en un solo latido, el sistema procesa la información y genera una imagen en 4D y en tiempo real de la actividad eléctrica de las cuatro cámaras del corazón. No requiere radiación, no necesita cirugías previas para el diagnóstico y se realiza de forma totalmente externa.
Los tres pilares de su funcionamiento
- Sin pruebas de imagen previas: A diferencia de otros sistemas, no hace falta que el paciente pase por un escáner antes de la consulta.
- Mapeo global e instantáneo: Captura los impulsos del corazón en un único latido, reduciendo el estrés físico del paciente.
- Algoritmos de alta precisión: Su software convierte las señales del chaleco en un mapa visual exacto para que el cardiólogo vea el problema de inmediato.
Beneficios clave para la salud y bienestar de las personas mayores
La arritmia más frecuente en la tercera edad es la fibrilación auricular. Esta condición no solo causa fatiga y palpitaciones, sino que multiplica el riesgo de sufrir accidentes cerebrovasculares (ictus). Cuando los medicamentos no bastan, el tratamiento estándar es la ablación, un procedimiento para "cicatrizar" la zona del corazón que causa el ritmo anormal.
Es aquí donde esta innovación demuestra su verdadero valor para el paciente senior. Al proporcionar un mapa perfecto del corazón antes de entrar al quirófano, los médicos saben exactamente dónde actuar. Esto reduce drásticamente el tiempo de la intervención y evita la necesidad de cateterismos diagnósticos innecesarios. Menos tiempo en quirófano se traduce en una recuperación mucho más rápida y segura, reduciendo las complicaciones postoperatorias que tanto preocupan en edades avanzadas.
Un salto gigante en la tasa de éxito clínico
Los resultados clínicos avalan esta tecnología. Los estudios demuestran que el uso de esta plataforma eleva la tasa de éxito en los procedimientos de ablación de arritmias del 48% al 89%. Esto significa que los pacientes mayores tienen una probabilidad mucho mayor de solucionar su arritmia en el primer intento, evitando tener que pasar por una segunda o tercera operación.
Un avance con aval científico internacional
Lo que comenzó como un proyecto de investigación en hospitales públicos de Madrid y Valencia es hoy una realidad médica global respaldada por los organismos sanitarios más estrictos del mundo. El sistema cuenta con el marcado CE en Europa y, recientemente, ha recibido la aprobación oficial de la FDA en los Estados Unidos, abriéndole las puertas de los hospitales más prestigiosos del planeta.
Actualmente, el dispositivo ya ha ayudado a más de 2.500 pacientes y se encuentra activo en centros de referencia como el Hospital Clínic de Barcelona —a través de su ensayo APOLO-VT— y el propio Hospital Gregorio Marañón de Madrid. Además, su expansión internacional incluye estudios de gran relevancia en la prestigiosa Mayo Clinic de Estados Unidos, consolidando su seguridad y eficacia a nivel mundial.
Gracias al impulso de fondos europeos y rondas de inversión médica, la tecnología sigue expandiéndose para que cada vez más hospitales dispongan de este chaleco. Para la medicina geriátrica, esto representa un paso de gigante hacia una cardiología personalizada, donde cuidar el corazón de nuestros mayores ya no implica procesos invasivos, sino soluciones rápidas, eficaces y pensadas por y para su comodidad. Para conocer más sobre su desarrollo y distribución, se pueden seguir sus hitos en la web oficial de
Corify Care.
❓ Preguntas Frecuentes (FAQ) sobre el mapeo cardíaco ACORYS
¿El uso del chaleco produce algún tipo de dolor o molestia?
No, en absoluto. El sistema es 100% no invasivo. El chaleco funciona de manera similar a un electrocardiograma tradicional, pero con cientos de sensores de alta tecnología que simplemente se apoyan sobre la piel del pecho. No hay pinchazos, catéteres ni dolor.
¿Emite radiación este dispositivo?
No. A diferencia de un TAC o una radiografía, el chaleco de Corify Care no emite ningún tipo de radiación ionizante. Solo capta y registra las señales eléctricas naturales que tu propio corazón produce en cada latido.
¿Cuánto tiempo tarda en realizarse la prueba?
El proceso completo es sumamente rápido. La colocación del chaleco y la captura de los datos de la actividad del corazón toma menos de 10 minutos en total.
¿Es seguro para personas con marcapasos u otros implantes?
Sí, el sistema está diseñado para ser seguro. Al limitarse a leer de forma pasiva la actividad eléctrica del cuerpo sin introducir corrientes ni energía externa, no interfiere con el funcionamiento de otros dispositivos médicos implantados.
¿Para qué tipo de arritmias está recomendado?
Es especialmente útil para tratar arritmias complejas como la fibrilación auricular (la más común en personas mayores) y las taquicardias ventriculares, ya que permite a los cardiólogos identificar con precisión milimétrica el foco exacto del fallo eléctrico.