La presidenta de la Fundación Pasqual Maragall, Cristina Maragall, destaca que el Alzheimer no debe ser visto como un simple efecto del envejecimiento para que se convierta en una prioridad pública. La fundación, creada tras el diagnóstico de su padre, busca impulsar la investigación sobre esta enfermedad y cambiar la percepción social al respecto. Actualmente, se estima que hay alrededor de 900.000 casos de Alzheimer en España, cifra que podría duplicarse en 30 años sin intervención. La Fundación trabaja en colaboración con la Plataforma de Mayores y Pensionistas para priorizar políticas que aborden este desafío y ofrece apoyo a cuidadores familiares.
“Mientras socialmente se entienda el Alzheimer como un hecho consustancial al envejecimiento, no conseguiremos que se considere como una prioridad pública”
La presidenta de la Fundación Pasqual Maragall, Cristina Maragall, ha manifestado que es fundamental cambiar la percepción social sobre el Alzheimer para poder priorizar su atención en las políticas públicas. La Fundación, creada en 2008 tras el diagnóstico de Alzheimer de Pasqual Maragall, tiene como misión impulsar la investigación científica para combatir esta enfermedad neurodegenerativa.
A principios de este año, la Fundación se unió a la Plataforma de Mayores y Pensionistas (PMP), dirigida por Arcadi Navarro. Cristina Maragall destacó la importancia del trabajo en red para abordar el envejecimiento activo y saludable, así como la necesidad de priorizar políticas que respondan a este desafío.
La Fundación Pasqual Maragall busca principalmente investigar la prevención y el diagnóstico precoz del Alzheimer. En sus esfuerzos por cambiar la percepción social de esta enfermedad, Cristina compartió que actualmente hay alrededor de 900.000 casos diagnosticados en España, cifra que podría duplicarse en los próximos 30 años si no se toman medidas adecuadas.
El BarcelonaBETA Brain Research Center es el núcleo donde se llevan a cabo investigaciones sobre factores de riesgo, neuroimagen y genética. La Fundación está ampliando su equipo con nuevos grupos enfocados en células senescentes relacionadas con el envejecimiento.
Uno de los proyectos destacados es el Estudio Alfa, que involucra a unos 3.000 voluntarios para recopilar datos sobre neuroimagen, genética y estilo de vida. Este estudio busca identificar causas del progreso del Alzheimer y definir biomarcadores que faciliten diagnósticos más precisos.
Cristina Maragall también comentó sobre los recientes avances en tratamientos, señalando que por primera vez se ha probado un fármaco que retrasa la evolución del Alzheimer en aproximadamente un 30%. Esto representa un avance significativo hacia una posible cura o al menos una reducción del impacto negativo en los pacientes.
La Fundación trabaja activamente para cambiar la percepción del Alzheimer, realizando campañas informativas y estudios sobre cómo es vista la enfermedad por la sociedad. Según Cristina Maragall, es crucial abordar el estigma asociado al Alzheimer para lograr su consideración como prioridad pública.
Además, desde 2012 ofrecen grupos de apoyo terapéutico para cuidadores familiares, adaptándose a las necesidades actuales mediante reuniones online. Estos programas son esenciales para proporcionar herramientas a los cuidadores y ayudarles a cuidar tanto a sus seres queridos como a sí mismos emocionalmente.
Cristina enfatizó la importancia de ofrecer formación específica a los cuidadores desde las fases iniciales de la enfermedad. La Fundación está desarrollando una plataforma formativa destinada a crear una comunidad de conocimiento y apoyo entre cuidadores y familiares.
Agradeció también el apoyo recibido por parte de los más de 95.000 socios que contribuyen económicamente a las actividades de la Fundación, así como a los 3.000 voluntarios involucrados en sus estudios e iniciativas.
Leer másDesde la Fundación Pasqual Maragall estamos convencidos de que el trabajo en red es imprescindible para conseguir priorizar las políticas necesarias para afrontar el envejecimiento activo y saludable, uno de los grandes retos de este siglo.
La idea surgió cuando Pasqual Maragall recibió el diagnóstico de Alzheimer en 2007. Quiso llevar a cabo un proyecto para impulsar la investigación en este campo, convencido de que sin ciencia no hay progreso.
El principal objetivo es la investigación en la prevención y diagnóstico precoz del Alzheimer y otras enfermedades neurodegenerativas asociadas al envejecimiento, así como cambiar la percepción social de la enfermedad.
No existe un registro oficial, pero se estima que hay alrededor de 900.000 casos, cifra que podría duplicarse en 30 años si no se actúa. La incidencia es de un caso por cada diez personas mayores de 65 años.
La Fundación cuenta con cuatro grupos de investigación enfocados en factores de riesgo, neuroimagen, biomarcadores y genética, y planea incorporar nuevos grupos relacionados con células senescentes.
Es una corte longitudinal que sigue a unos 3.000 voluntarios durante años para acumular datos sobre neuroimagen, función cognitiva, genética y estilo de vida, lo que ayuda a identificar causas y mejorar diagnósticos.
El gran reto es cambiar el foco del tratamiento hacia la salud cerebral y prevención, lo cual requiere preparar adecuadamente nuestro sistema sanitario.
Realizan campañas informativas y estudios sobre percepción social para luchar contra el estigma asociado a la enfermedad y promover su consideración como prioridad pública.
Ofrecen grupos de apoyo terapéutico desde 2012, tanto presenciales como online, para formar a cuidadores y proporcionarles herramientas emocionales para cuidar mejor.
Sí, están trabajando en una plataforma formativa para crear una comunidad de conocimiento y apoyo que ayude a cuidadores y pacientes.