La fisioterapia a domicilio se está convirtiendo en una solución esencial para las personas mayores en España, especialmente en Sant Cugat, donde la demanda ha aumentado debido al envejecimiento de la población y los problemas de movilidad. Eva González, fisioterapeuta de Kinevita, destaca que este modelo permite a los pacientes recuperar su autonomía sin necesidad de desplazamientos, lo que reduce el cansancio y la ansiedad. La rehabilitación en el hogar se centra en mejorar capacidades funcionales básicas y prevenir caídas, un factor crítico para mantener la independencia. Con proyecciones que indican un aumento de la población mayor en la próxima década, la fisioterapia domiciliaria seguirá ganando relevancia como recurso asistencial clave para mejorar la calidad de vida de los ancianos.
El envejecimiento de la población y el aumento de problemas de movilidad están transformando la manera en que las personas mayores acceden a la rehabilitación. Eva González, fisioterapeuta de Fisioterapia Kinevita, un referente en fisioterapia geriátrica a domicilio en Sant Cugat (Barcelona), explica por qué este modelo se ha convertido en una de las soluciones más solicitadas para preservar la autonomía.
La creciente demanda de rehabilitación en casa entre los ancianos es un fenómeno notable. Según datos del INE, la proporción de personas mayores sigue aumentando en España, lo que genera necesidades relacionadas con la movilidad, caídas y recuperación funcional.
Los especialistas en fisioterapia advierten que muchos ancianos pierden su capacidad funcional tras sufrir hospitalizaciones, caídas o periodos prolongados de inactividad. Las caídas son uno de los principales factores que contribuyen al deterioro físico en esta población. La OMS señala que son la segunda causa mundial de muerte por traumatismos involuntarios, y los mayores de 60 años son quienes más sufren caídas y lesiones graves.
En este contexto, la fisioterapia a domicilio se establece como una alternativa cada vez más utilizada para prevenir el deterioro funcional y facilitar la recuperación en el entorno familiar del paciente. Desde Kinevita, han observado un incremento significativo en el número de pacientes mayores que requieren recuperar fuerza, equilibrio y autonomía sin necesidad de salir de casa.
“Tras una operación, una caída o días de reposo, la movilidad puede perderse rápidamente”, explica Eva González. “Y muchas veces el problema también radica en el miedo y la inseguridad”. Un estudio publicado en la revista científica Fisioterapia de Elsevier resalta que la fisioterapia domiciliaria se ha convertido en un recurso asistencial clave para aquellos pacientes con limitaciones funcionales o barreras para acceder a centros sanitarios.
La especialista indica que una parte importante de los tratamientos actuales se enfoca en recuperar capacidades funcionales básicas del día a día, como levantarse de una silla o caminar con seguridad. La rehabilitación domiciliaria permite adaptar el tratamiento al entorno del paciente. “En casa trabajamos sobre las dificultades concretas de la rutina diaria. Esto facilita una recuperación práctica y personalizada. Además, muchas familias afirman que evitar desplazamientos reduce significativamente el cansancio y la ansiedad del paciente, especialmente después de una operación o caída”, señala González.
La propia OMS subraya que mantener actividad física y trabajar la movilidad en personas mayores ayuda a prevenir caídas y lesiones, además de promover un envejecimiento más autónomo.
De acuerdo con datos del Ministerio de Sanidad, el 20% de la población catalana supera los 65 años. La Revista Española de Geriatría y Gerontología reportó un aumento notable en los servicios de fisioterapia a domicilio para personas mayores durante las últimas décadas. Proyecciones del Idescat anticipan que la población mayor de 65 años en Sant Cugat crecerá cinco puntos porcentuales en la próxima década.
Desde Fisioterapia Kinevita coinciden en que la fisioterapia a domicilio seguirá ganando relevancia, destacando que muchos pacientes llegan tras cirugías, fracturas o ingresos hospitalarios. En otros casos, el objetivo es prevenir el deterioro físico y mantener la movilidad durante el mayor tiempo posible.
“La prevención es clave”, concluye Eva González. “Trabajar fuerza, equilibrio y movilidad ayuda a reducir caídas y pérdida de independencia”.
El envejecimiento de la población y el aumento de los problemas de movilidad están impulsando la demanda de rehabilitación en casa, ya que muchas personas mayores necesitan recuperar fuerza, equilibrio y autonomía sin salir de su hogar.
La fisioterapia a domicilio permite adaptar el tratamiento al entorno del paciente, facilitando una recuperación práctica y personalizada. Además, evita desplazamientos que pueden causar cansancio y ansiedad, especialmente tras una operación o caída.
Las caídas, hospitalizaciones y periodos prolongados de inactividad son factores que pueden llevar a una pérdida rápida de capacidad funcional en las personas mayores.
La actividad física y el trabajo de movilidad en personas mayores ayudan a prevenir caídas y lesiones, favoreciendo un envejecimiento más autónomo.
Se prevé que la población de 65 años o más en Sant Cugat crecerá 5 puntos porcentuales en la próxima década, lo que incrementará la necesidad de servicios como la fisioterapia a domicilio.