La Plataforma de Mayores y Pensionistas (PMP) expresa su profunda tristeza por el fallecimiento de Paca Tricio, un referente del movimiento asociativo de personas mayores, ocurrido el 31 de mayo. Tricio fue una figura clave en la defensa de los derechos de este colectivo y desempeñó un papel fundamental en la PMP y otras organizaciones. Nacida en Barcelona en 1946, su trayectoria incluyó importantes responsabilidades en el ámbito empresarial y social, así como la presidencia de la Unión Democrática de Pensionistas y Jubilados de España. Su legado se caracteriza por su compromiso con la dignidad y participación social de las personas mayores. La PMP rinde homenaje a su vida y trabajo, recordando su energía, determinación y contribuciones al bienestar social.
La Plataforma de Mayores y Pensionistas (PMP) ha expresado su profundo pesar por el fallecimiento de Paca Tricio, una figura emblemática en el movimiento asociativo de personas mayores, quien falleció el pasado 31 de mayo. La organización ha trasladado sus más sinceras condolencias a la familia, amigos y a todas las entidades que compartieron su camino y compromiso.
Paca Tricio fue pionera en la PMP e impulsó la unión del movimiento asociativo desde su liderazgo en la Unión Democrática de Pensionistas y Jubilados de España (Mayores UDP), junto a Juan Manuel Martínez, quien también fue un referente en la Confederación Española de Organizaciones de Mayores (CEOMA).
Tricio siempre mantuvo una firme creencia en la fuerza de la cooperación, promoviendo el trabajo en red y las alianzas entre personas y organizaciones del tercer sector social. Esta convicción se ha convertido en parte fundamental del ADN de la Plataforma.
Su trayectoria es un testimonio de dedicación al bien común. Nacida en Barcelona en 1946, Paca desarrolló una carrera profesional notable en el ámbito empresarial, siendo gerente del grupo Altri entre 1984 y 1992, mientras presidía la Confederación Española de Asociaciones de Padres de Alumnos (CEAPA). A partir de 1990, asumió diversas responsabilidades en el sector no lucrativo, destacándose por su labor de representación y gestión en múltiples organizaciones sociales.
Entre sus logros, ocupó cargos como vicepresidenta europea del Centro de Estudios, Planes de Emergencia y Proyectos (CEPEP) y consejera del Consejo Escolar del Estado. También dirigió publicaciones relacionadas con el tejido asociativo y lideró entidades como Fundación UNIATE, UNAF y CECU. Su dedicación fue reconocida con la Encomienda con Placa de la Orden de Alfonso X el Sabio en 1991.
Desde 2002, Paca centró sus esfuerzos en defender los derechos de las personas mayores. Ese año formó parte del equipo responsable del desarrollo del Foro Mundial del Envejecimiento durante la II Asamblea Mundial celebrada en Madrid. En 2018 asumió la presidencia de UDP hasta 2021, consolidando su papel como voz activa dentro del movimiento asociativo.
A lo largo de su vida, Paca Tricio abogó por el reconocimiento de la dignidad y participación social de las personas mayores, desafiando estereotipos que las relegan a la invisibilidad. Publicó el libro ‘La rebelión de los mayores: Porque la indignación no se jubila nunca’, donde abordó demandas sociales aún pendientes.
Quienes trabajaron junto a ella destacan su energía, entusiasmo, determinación y empatía. Con valores profundos y una fuerte convicción, defendió valientemente los derechos humanos y los pilares del estado del bienestar, dejando una huella imborrable en cada entidad donde participó.
Desde la PMP queremos unirnos al sentir colectivo que rodea su partida, expresando nuestro afecto y respeto hacia Paca Tricio. Agradecemos profundamente su legado vital y su inquebrantable compromiso con los demás.
Paca Tricio fue una referente del movimiento asociativo de personas mayores, precursora de la Plataforma de Mayores y Pensionistas (PMP) y defensora de los derechos de este grupo poblacional.
Paca Tricio impulsó la cooperación entre organizaciones y trabajó en red para fortalecer el movimiento asociativo, siendo presidenta de la Unión Democrática de Pensionistas y Jubilados de España (Mayores UDP).
A lo largo de su trayectoria, ocupó diversos cargos en el sector no lucrativo, fue vicepresidenta europea del CEPEP, consejera del Consejo Escolar del Estado y recibió la Encomienda con Placa de la Orden de Alfonso X el Sabio en 1991.
Su legado incluye la defensa de la dignidad y participación social de las personas mayores, así como su libro 'La rebelión de los mayores: Porque la indignación no se jubila nunca', que aborda las demandas sociales pendientes para este colectivo.
La recuerdan como una mujer enérgica, decidida, empática y optimista, que defendió valientemente los derechos humanos y los pilares del estado de bienestar.