El Grupo Sénior de la SEGG propone entender la longevidad desde tres dimensiones complementarias: envejecimiento proactivo, exitoso y sostenible, con atención al proyecto vital, la capacidad de adaptación y la solidaridad entre generaciones.
Hablar de longevidad desde la experiencia de haber trabajado durante muchos años con personas mayores adquiere otro significado cuando uno empieza a reconocer en sí mismo las huellas del envejecimiento.
Envejecer no es un proceso lineal: trae pérdidas y descubrimientos, renuncias e ilusiones nuevas. También permite entender que la curiosidad, el humor, la ternura y la capacidad de querer y sentirse querido no tienen edad. La vejez es un territorio profundamente humano que también nos corresponde recorrer. Vivir muchos años es una conquista; lograr que esos años tengan sentido, una responsabilidad compartida.
Desde una perspectiva profesional y personal, la longevidad puede contemplarse en tres dimensiones complementarias: el envejecimiento proactivo, el envejecimiento exitoso y el envejecimiento sostenible.
El envejecimiento proactivo empieza antes de que surjan los problemas. No se trata de esperar pasivamente a que la edad determine qué ocurrirá, sino de cuidar la salud y la autoestima, mantener las relaciones, atender la propia imagen, aprender, participar y preservar la curiosidad. También implica contar con un proyecto vital propio y revisarlo periódicamente cuando cambian las circunstancias.
El envejecimiento exitoso no consiste en llegar a una edad avanzada sin enfermedades, pérdidas ni dependencia. Entenderlo así sería injusto y profundamente edadista. El éxito está en adaptarse sin dejar de ser uno mismo, conservar la capacidad de decidir siempre que sea posible, aceptar apoyos cuando hagan falta y mantener el sentido de la vida, los vínculos y la dignidad incluso ante la fragilidad.
A estas dos dimensiones se suma una tercera: el envejecimiento sostenible.
Si el desarrollo sostenible busca atender las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer las suyas, la longevidad debería asumir un compromiso similar: defender los propios derechos sin hipotecar los de quienes vienen detrás. También supone transmitir conocimientos, cuidar, participar, consumir responsablemente y contribuir a una sociedad en la que ninguna generación construya su bienestar a costa de otra.
La sostenibilidad de la longevidad no se limita a la economía ni a los recursos asistenciales: tiene dimensiones afectivas, éticas y generacionales. Quienes hoy envejecen han recibido mucho de quienes les precedieron y pueden dejar algo valioso a quienes vendrán después. Ese legado comprende no solo patrimonio o conocimientos, sino también comprensión, afecto, convivencia y un ejemplo de solidaridad.
La propuesta es ser proactivos en lo personal, adaptarse para envejecer con éxito y actuar de forma sostenible en la relación con los demás y con las generaciones futuras.
Desde el Grupo Sénior de la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG) consideran que hay que reivindicar la capacidad de añadir vida, sentido, afecto y responsabilidad a esos años.
También plantean mirar atrás con gratitud y hacia delante con esperanza: haber vivido sin renunciar a uno mismo y sin impedir que quienes vienen detrás construyan su propio camino. Con esta actitud, señalan, contribuyen a reforzar el lema Generatividad frente a edadismo.
Propone contemplarla desde tres dimensiones complementarias: envejecimiento proactivo, exitoso y sostenible.
Consiste en cuidar la salud y la autoestima, mantener relaciones, aprender, participar y conservar un proyecto vital propio, revisándolo cuando cambian las circunstancias.
No significa llegar a una edad avanzada sin enfermedades, pérdidas o dependencia. Se refiere a adaptarse sin renunciar a ser uno mismo, conservar la capacidad de decisión cuando sea posible y aceptar apoyos cuando sean necesarios.
Implica defender los propios derechos sin comprometer los de las generaciones futuras y contribuir a una sociedad en la que ninguna generación construya su bienestar a costa de otra.