Una encuesta a profesionales de todo el mundo
La empresa de tecnología cognitiva CogniFit ha publicado los resultados de una encuesta global realizada entre profesionales sanitarios y educativos que utilizan su plataforma de atención cognitiva. El cuestionario, diseñado con apoyo de la consultora especializada SharpBrains, se realizó en inglés y español entre junio y julio de 2026 y reunió las respuestas de 324 profesionales de 43 países, con mayor presencia de Norteamérica (37%), Latinoamérica y el Caribe (24%) y Europa (20%).
Se trata de una muestra propia de usuarios profesionales de la plataforma de CogniFit, no de un estudio independiente ni estadísticamente representativo del conjunto de la profesión sanitaria. Aun así, la compañía la presenta como un indicador adelantado de hacia dónde se dirige el sector.
La revisión cognitiva, cada vez más temprana
Uno de los hallazgos centrales es el respaldo a adelantar el momento de la primera evaluación cognitiva. El 78% de los encuestados coincide en que las personas mayores de 60 años deberían someterse a una revisión cognitiva anual, y cuando se les pregunta desde qué edad debería generalizarse esa práctica, el 61% sitúa el umbral en los 50 años o antes. Solo el 11% considera que las evaluaciones deben esperar a que aparezcan síntomas.
Los propios profesionales insisten en que esto no equivale a diagnosticar de forma indiscriminada. La idea, explican, es establecer un valor cognitivo basal —una fotografía de partida— que permita más adelante identificar cambios reales frente a la variación normal asociada a la edad.
Vigilancia en los momentos de mayor riesgo
La encuesta también señala un punto que suele pasar desapercibido en la práctica clínica habitual: el impacto cognitivo de ciertos tratamientos. El 80% de los profesionales está de acuerdo en que deberían vigilarse de forma sistemática los efectos cognitivos de medicamentos, anestesia y cirugía, especialmente en personas mayores.
El documento propone un circuito de tres pasos aplicable en consulta: registrar el estado cognitivo antes de una intervención de riesgo conocida, repetir un control breve después de la misma, y comparar con el valor de partida si el paciente o la familia perciben cambios.
Una mirada más amplia que el envejecimiento
Aunque el sector del cuidado a personas mayores es uno de los principales destinatarios de este tipo de herramientas, los profesionales encuestados no limitan la salud cognitiva al ámbito geriátrico. El 73% considera que su papel será transversal a la salud mental y el bienestar general, y las poblaciones que más atienden se reparten entre necesidades del desarrollo (35% de las menciones), salud emocional (22%), envejecimiento cerebral (19%), rendimiento (14%) y rehabilitación tras daño cerebral (11%).
Confianza limitada en la inteligencia artificial
El optimismo sobre el futuro del sector es alto —el 69% se declara optimista o muy optimista a cinco años vista—, pero la confianza en la inteligencia artificial es selectiva. Los profesionales se sienten cómodos con la IA para tareas administrativas y analíticas, como la generación de informes (75%) o el seguimiento de la evolución (57%), pero esa comodidad cae de forma notable cuando la IA se acerca a la decisión clínica (37%) o a la interacción directa con el paciente (31%). Solo un 6% no utilizaría IA en ningún caso.
En cuanto a su papel futuro, el 60% cree que las herramientas de IA mejorarán el cuidado cognitivo, aunque un 22% se mantiene neutral y un 18% muestra desacuerdo, lo que refleja un consenso todavía incompleto.
El coste, principal barrera de acceso
Cuando se pregunta qué frena una adopción más amplia de estas herramientas, la respuesta mayoritaria no es la desconfianza hacia la tecnología, sino el dinero: el 81% señala el coste como principal barrera, muy por delante de la falta de sensibilización (45%), la ausencia de cobertura o reembolso (40%) o la falta de validación clínica, que solo un 29% menciona como obstáculo relevante.
| Aspecto |
Dato |
| Revisión anual a partir de los 60 años |
78% de acuerdo |
| Revisiones rutinarias desde los 50 años o antes |
61% de acuerdo |
| Vigilancia de efectos cognitivos de fármacos y cirugía |
80% de acuerdo |
| Comodidad con IA para generar informes |
75% |
| Comodidad con IA para apoyar decisiones clínicas |
37% |
| Coste como principal barrera de adopción |
81% |
| Optimismo sobre el futuro del cuidado cognitivo (5 años) |
69% |
Resumen
Una encuesta global de CogniFit a 324 profesionales de 43 países, realizada entre junio y julio de 2026 con apoyo de SharpBrains, refleja un consenso creciente a favor de evaluar la salud cognitiva antes de que aparezcan síntomas, con especial atención a las personas mayores de 60 años y a los momentos de riesgo asociados a medicación o cirugía. Los profesionales ven un papel transversal para esta disciplina, más allá del envejecimiento, y muestran una actitud favorable pero cautelosa hacia la inteligencia artificial: la aceptan en tareas de apoyo y análisis, pero mantienen reservas cuando se acerca a la decisión clínica. El principal freno para extender estas prácticas, según los propios encuestados, es económico: el coste y la falta de cobertura, más que la desconfianza hacia la tecnología.
Referencias
CogniFit, "La salud cognitiva en la práctica 2026" (Fuente: Encuesta Global CogniFit, Profesionales de la Salud Cognitiva, 2026, n=324)
CogniFit, "Encuesta global: Más de 320 profesionales del cuidado cognitivo comparten su visión sobre el futuro de la salud cerebral y la IA" (metodología: 324 profesionales de 43 países, junio-julio de 2026, encuesta diseñada con SharpBrains)
https://www.cognifit.com/es/plataforma-medica