El hígado graso no alcohólico, conocido hoy en la literatura científica como MASLD (enfermedad hepática esteatósica asociada a disfunción metabólica), es una acumulación excesiva de grasa en el hígado que no está causada por el consumo de alcohol. Cuando progresa, puede derivar en inflamación del hígado (MASH) y, con el tiempo, en cirrosis. Se trata de una de las enfermedades hepáticas más comunes en las sociedades occidentales, y su incidencia aumenta con la edad, la obesidad y la diabetes tipo 2, factores especialmente frecuentes entre la población mayor.
El estudio, publicado en la revista Molecular Biomedicine, se centra en una proteína llamada pleiotrofina (PTN), presente de forma natural en el organismo y relacionada con el crecimiento y la reparación de tejidos. Los investigadores trabajaron con ratones modificados genéticamente para no producir esta proteína y los compararon con ratones normales, alimentando a ambos grupos con una dieta rica en grasas durante seis meses.
Los ratones sin pleiotrofina apenas ganaron peso pese a la dieta grasa, mientras que los ratones normales sí engordaron de forma notable. Además, los animales sin esta proteína no desarrollaron los niveles altos de azúcar e insulina en sangre que suelen acompañar a la obesidad, y su hígado se mantuvo prácticamente libre de la acumulación de grasa que sí apareció en los ratones de control. También presentaron niveles más bajos de dos moléculas asociadas a la inflamación, el TNF y la CCL2, tanto en sangre como en el propio hígado.
El trabajo señala además que las hembras, con o sin la proteína, mostraron en general una mayor resistencia metabólica frente a la dieta grasa que los machos, aunque el efecto protector de eliminar la pleiotrofina se observó en ambos sexos. A partir de estos resultados, los autores del estudio plantean que la pleiotrofina podría convertirse en una diana terapéutica prometedora para tratar el hígado graso y su forma más avanzada, la esteatohepatitis.
Conviene tener en cuenta que se trata de un estudio realizado en ratones y en células de laboratorio, no en personas, por lo que sus conclusiones no pueden trasladarse todavía a un tratamiento real. Antes de que un hallazgo de este tipo llegue a aplicarse en la práctica clínica son necesarios años de investigación adicional, incluidos ensayos en humanos que confirmen tanto su eficacia como su seguridad.
Referencias
Cita académica:
Cañeque-Rufo, H.; Zuccaro, A.; Sanz-Cuadrado, M. I.; et al. (2026). "Deletion of Pleiotrophin protects against high-fat diet-induced liver metabolic disease, independently of the sexual dimorphism in dietary response". Molecular Biomedicine, vol. 7, artículo 146. DOI: 10.1186/s43556-026-00547-9