España se consolida como uno de los países más longevos del mundo, un éxito que, paradójicamente, somete a su Sistema Nacional de Salud (SNS) a una presión sin precedentes. El reciente informe Country Health Profile 2025, publicado por la OCDE, ofrece una radiografía exhaustiva que combina logros históricos con debilidades estructurales que no pueden ignorarse.
Éxito en longevidad y el desafío de los años con salud
La esperanza de vida en España sigue superando la media de la Unión Europea, situándose en los 84 años. Este dato es el reflejo de una atención primaria que, históricamente, ha funcionado como un muro de contención eficaz y de una red hospitalaria de alta calidad. Sin embargo, la OCDE pone el foco en la calidad de esos años adicionales.
La prevalencia de enfermedades crónicas entre los mayores de 65 años está aumentando de forma alarmante. Más de la mitad de este colectivo padece múltiples patologías, lo que incrementa la complejidad de la gestión sanitaria. El reto actual no es solo añadir años a la vida, sino asegurar que esos años se vivan con la mayor autonomía posible, reduciendo la carga de dependencia que recae sobre las familias y el sistema público.
El impacto de la cronicidad en el gasto público
El gasto sanitario en España ha crecido para adaptarse a esta realidad, situándose en torno al 10,5% del PIB. Aunque es una cifra respetable, la OCDE señala que la eficiencia del gasto es mejorable, especialmente en lo que respecta a la prevención secundaria de enfermedades no transmisibles.
Enfermedades cardiovasculares y cáncer
Estas siguen siendo las principales causas de mortalidad. El informe destaca que, aunque los tratamientos han mejorado, la falta de una coordinación fluida entre niveles asistenciales provoca que muchos pacientes crónicos terminen en urgencias hospitalarias por descompensaciones que podrían haberse evitado en el ámbito domiciliario.
Salud mental y deterioro cognitivo
La salud mental se ha convertido en una prioridad tras la pandemia. La OCDE alerta sobre el aumento en el consumo de psicofármacos y la necesidad de reforzar los servicios de psicología en atención primaria para evitar la medicalización excesiva de los problemas sociales y emocionales.
Factores de riesgo: La necesidad de políticas preventivas valientes
España presenta un escenario de contrastes en cuanto a los estilos de vida. Si bien la dieta mediterránea es un factor protector, otros hábitos están minando la salud de las futuras generaciones. El informe es especialmente crítico con la falta de progreso en la reducción de ciertos factores de riesgo conductuales.
Tabaquismo y consumo de alcohol
A pesar de las regulaciones, el tabaquismo diario en adultos sigue por encima del 19%, una cifra superior a la media de la OCDE. El alcoholismo, por su parte, se mantiene como una causa importante de hospitalizaciones evitables. La organización insta a España a endurecer las políticas fiscales y de control para reducir estas tasas.
La epidemia silenciosa de la obesidad infantil
Uno de los datos más preocupantes es el incremento del sobrepeso y la obesidad entre niños y adolescentes. España se sitúa en el grupo de cabeza de Europa en este indicador. Esto anticipa una oleada de casos de diabetes tipo 2 e hipertensión en la población adulta joven, lo que comprometerá la sostenibilidad del sistema en las próximas décadas.
La crisis de recursos humanos: El déficit de enfermeras
Si hay un dato que empaña los buenos resultados de salud en España es la falta de personal de enfermería. La OCDE es tajante: España tiene una de las ratios de enfermeras por cada 1.000 habitantes más bajas de la zona euro. Mientras la media se sitúa en 9,2 profesionales, España apenas alcanza los 6,3.
Consecuencias de la escasez en el sector de la dependencia
Esta carencia de profesionales es especialmente dramática en los centros residenciales y en los servicios de atención domiciliaria. La falta de enfermeras limita la capacidad de los centros para gestionar pacientes complejos, lo que deriva en derivaciones hospitalarias innecesarias.
Fuga de talento y precariedad laboral
El informe sugiere que España no tiene un problema de formación, sino de retención. Muchos profesionales optan por emigrar a otros países de la OCDE donde encuentran mejores condiciones salariales y mayor estabilidad. Corregir esta brecha es fundamental para garantizar la seguridad del paciente.
La carga de trabajo y el agotamiento profesional
El agotamiento o "burnout" entre los sanitarios es un factor de riesgo para el propio sistema. La OCDE recomienda incentivos no solo económicos, sino también de desarrollo profesional y mejora de las condiciones de trabajo para asegurar que el personal cualificado permanezca en el sistema público.
Hacia una integración sociosanitaria real y efectiva
El informe de la OCDE subraya que España debe romper los compartimentos estancos entre la salud y los servicios sociales. La dependencia no puede gestionarse de forma aislada a los procesos clínicos. La interoperabilidad de los datos y la creación de equipos multidisciplinares son las soluciones propuestas para optimizar recursos.
El papel de la tecnología y la digitalización
La digitalización es una oportunidad de oro para mejorar la coordinación. El acceso compartido a la historia clínica entre hospitales, centros de salud y residencias evitaría errores en la medicación y duplicidad de pruebas. Sin embargo, la implementación es desigual entre las diferentes comunidades autónomas.
Telemedicina y monitorización remota
La OCDE ve en la telemedicina una herramienta clave para llegar a las zonas rurales y para el seguimiento de pacientes crónicos. España ha avanzado en este campo, pero falta una regulación nacional que estandarice estos servicios y garantice su calidad.
| Indicador Clave (2025) |
España |
Media OCDE |
Valoración |
| Esperanza de vida (años) |
84,0 |
81,1 |
Muy Alta |
| Enfermeras por 1.000 hab. |
6,3 |
9,2 |
Muy Baja |
| Gasto sanitario (% PIB) |
10,5% |
9,2% |
Adecuada |
| Tabaquismo diario (%) |
19,2% |
15,9% |
Alta |
Resumen
El Perfil de Salud de España 2025 confirma que el país disfruta de una longevidad envidiable, fruto de un sistema sólido pero actualmente tensionado. Los desafíos identificados por la OCDE —como el déficit crítico de enfermeras, el aumento de la obesidad infantil y la falta de integración sociosanitaria— requieren una respuesta política y técnica inmediata.
Para los gestores del sector de la dependencia, este informe valida la necesidad de transitar hacia un modelo donde el cuidado de la cronicidad sea el eje central. Solo mediante el refuerzo de la atención primaria y la dignificación de los profesionales sanitarios, España podrá sostener sus excelentes indicadores de salud y responder con eficacia al reto demográfico del siglo XXI.
Referencias
https://www.oecd.org/content/dam/oecd/en/publications/reports/2025/12/country-health-profile-2025-country-notes_7e72146d/spain_4e0e2356/4ff6d4e0-en.pdf