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EL RETO DEL ENVEJECIMIENTO EN CASA

Una llave para nuestro futuro: el desafío de envejecer en una vivienda digna y adaptada

Una llave para nuestro futuro: el desafío de envejecer en una vivienda digna y adaptada

Un exhaustivo informe de Provivienda revela que la falta de accesibilidad y los altos costes del alquiler comprometen el deseo de la mayoría de los mayores de seguir viviendo en su propio hogar.

Por Redacción
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admincibelesnet/5/5/13
cibeles.net
lunes 16 de febrero de 2026, 07:00h

La gran mayoría de las personas mayores en España tiene un deseo claro: envejecer en su casa, rodeada de sus recuerdos y su entorno de confianza. Sin embargo, el informe "Una llave para nuestro futuro", elaborado por la asociación Provivienda, pone el foco en una realidad preocupante. La falta de ascensores, las pensiones que no cubren los alquileres y la soledad no deseada son barreras que están obligando a muchas personas a abandonar sus hogares contra su voluntad.

El hogar es mucho más que cuatro paredes; es el centro de nuestra seguridad y de nuestra red social. Según el informe de Provivienda, casi el 90% de las personas mayores prefiere envejecer en su vivienda habitual. El problema surge cuando esa vivienda se convierte en una "cárcel de cristal" debido a la falta de reformas o cuando el mercado inmobiliario expulsa a quienes tienen ingresos limitados.

El estudio analiza cómo la vivienda es un pilar fundamental para un envejecimiento saludable. Si el entorno no es el adecuado, la salud física y mental se deteriora mucho más rápido. Por ello, los expertos proponen que las políticas públicas no se centren solo en construir residencias, sino en ayudar a que las casas de toda la vida se adapten a las nuevas necesidades de sus habitantes.

Las barreras invisibles del hogar

Uno de los mayores obstáculos detectados es la accesibilidad física. En España, miles de personas mayores viven en edificios sin ascensor o con baños que no están adaptados. Estas deficiencias limitan la autonomía y fomentan el aislamiento social, ya que muchas personas optan por no salir de casa para evitar el esfuerzo o el riesgo de caídas en las zonas comunes.

Además de la arquitectura, la economía juega un papel crucial. El informe destaca que el modelo de "propiedad" que protegió a las generaciones anteriores está desapareciendo. Cada vez hay más personas mayores que viven de alquiler y cuya pensión no sube al mismo ritmo que los precios del mercado, situándolas en un riesgo real de desahucio o pobreza energética.

Soledad y nuevos modelos de convivencia

La soledad no deseada es la otra gran epidemia silenciosa que aborda el documento. Vivir en una casa grande pero vacía, en un barrio donde los comercios de proximidad cierran, agrava el sentimiento de abandono. Provivienda señala que la vivienda debe entenderse como un espacio de cuidados donde la comunidad y los servicios sociales estén integrados.

Ante este panorama, el informe explora soluciones innovadoras que ya están funcionando. El "cohousing" (vivienda colaborativa) o los programas de convivencia intergeneracional aparecen como alternativas donde se comparte espacio y apoyo mutuo. Estas fórmulas permiten mantener la independencia de una casa propia, pero eliminando el factor del aislamiento.

¿Cómo es una vivienda totalmente accesible?

Para que el deseo de envejecer en casa sea posible, el informe y los expertos en autonomía personal señalan una serie de requisitos básicos que todo hogar debería cumplir:

  • Accesos sin escalones: El portal debe estar a "cota cero", permitiendo que el ascensor llegue directamente al nivel de la calle para facilitar el uso de andadores o sillas de ruedas.

  • Puertas y pasillos anchos: Las puertas deben tener al menos 80 cm de ancho para permitir el paso cómodo, y los pasillos deben estar libres de muebles que entorpezcan la movilidad.

  • El baño como zona segura: Es vital sustituir la bañera por un plato de ducha a ras de suelo e instalar barras de apoyo firmes junto al inodoro y en la zona de ducha.

  • Cocina funcional: Utilizar placas de inducción (más seguras que el gas) y colocar los utensilios a una altura que no obligue a subirse a banquetas ni a agacharse demasiado.

  • Tecnología de apoyo: Instalar luces con sensores de movimiento que se activen solas por la noche para evitar caídas, y persianas eléctricas que no requieran esfuerzo físico.

Propuestas para un cambio de modelo

Garantizar estos elementos no debería ser solo responsabilidad de las familias. El informe de Provivienda propone una serie de pilares para que las administraciones públicas tomen cartas en el asunto:

Área de actuación Medida propuesta Impacto esperado
Accesibilidad Ayudas directas para ascensores y baños. Mayor autonomía y reducción de caídas.
Protección económica Control de precios y alquiler social para mayores. Evitar desahucios y garantizar estabilidad.
Entorno social Servicios de teleasistencia y apoyo vecinal. Reducción de la soledad no deseada.
Nuevos modelos Fomento del cohousing y viviendas compartidas. Creación de redes de apoyo mutuo.

La vivienda como garantía de libertad

En definitiva, adaptar el hogar no debe verse como un simple gasto en reformas, sino como una inversión en la libertad de las personas. Como hemos visto, pequeños cambios pueden marcar la diferencia entre seguir viviendo con autonomía o verse obligado a abandonar el entorno de toda la vida.

Garantizar que nuestras casas sean seguras y conectadas con la comunidad es el paso necesario para que el envejecimiento sea una etapa de plenitud. Una vivienda adaptada es la llave que abre la puerta a un futuro donde cumplir años no signifique renunciar a nuestros derechos ni a nuestra propia casa.

Referencias

https://provivienda.org/download/una-llave-para-nuestro-futuro/?wpdmdl=31065&refresh=698f03b7370961770980279

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