En el marco del evento SocioCARE 2026, Arturo Gívica ha abordado un tema crucial: la importancia de cuidar a las personas mayores sin menoscabar su capacidad de decisión. Este enfoque, que desafía el edadismo, busca promover la autonomía y dignidad de los ancianos en el ámbito de los cuidados.
Durante su intervención, Gívica destacó que el cuidado no debe implicar la sustitución de la voluntad de los mayores. En lugar de ello, es fundamental proporcionar apoyo que respete sus decisiones y les permita mantener un control sobre sus vidas. Este principio se convierte en un pilar esencial para garantizar una atención adecuada y respetuosa.
Un cambio necesario en la percepción del envejecimiento
El ponente también hizo hincapié en la necesidad de cambiar la narrativa en torno al envejecimiento. A menudo, las personas mayores son vistas como vulnerables o incapaces, lo que perpetúa estereotipos negativos. Gívica aboga por un enfoque que reconozca sus capacidades y contribuya a su bienestar emocional y físico.
Además, subrayó que es vital formar a los profesionales del sector para que comprendan y adopten este modelo de atención centrado en la persona. La capacitación adecuada permitirá a los cuidadores ofrecer un servicio más humano y adaptado a las necesidades individuales de cada anciano.
La importancia del diálogo intergeneracional
Gívica también mencionó el valor del diálogo intergeneracional, sugiriendo que fomentar la comunicación entre distintas edades puede enriquecer tanto a jóvenes como a mayores. Esta interacción no solo ayuda a derribar barreras, sino que también promueve un entendimiento mutuo que beneficia a toda la sociedad.
En conclusión, el mensaje central de Gívica resuena con fuerza: cuidar implica respetar la autonomía de las personas mayores. Al adoptar este enfoque, se puede transformar el panorama del cuidado hacia una práctica más inclusiva y empática.