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Investigación · Prevención de la demencia

La OMS dice que el 45% del riesgo de demencia se puede prevenir

La OMS dice que el 45% del riesgo de demencia se puede prevenir

La segunda edición de las guías de la OMS sobre reducción del riesgo de demencia amplía los factores modificables a la contaminación del aire, el sueño, el traumatismo craneal y la discapacidad visual

Por Redacción
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admincibelesnet/5/5/13
cibeles.net
lunes 03 de agosto de 2026, 07:00h
Actualizado el: 22/07/2026 17:50h

La Organización Mundial de la Salud ha publicado la segunda edición de sus guías sobre reducción del riesgo de deterioro cognitivo y demencia. El documento, publicado el 15 de julio de 2026, actualiza la primera edición de 2019 e incorpora nuevas evidencias: hasta el 45% de los casos de demencia podría prevenirse o retrasarse actuando sobre factores de riesgo modificables.

La demencia, una emergencia de salud pública creciente

Más de 57 millones de personas afectadas en el mundo

Más de 57 millones de personas viven con demencia en todo el mundo y cada año se diagnostican casi 10 millones de nuevos casos.
La enfermedad de Alzheimer es la forma más común y representa entre el 60% y el 70% de los casos.
La carga de la demencia crece especialmente en los países de renta baja y media, donde el envejecimiento poblacional avanza más rápido que los sistemas de cuidados.

Sin cura, pero con hasta un 45% de riesgo prevenible

No existe un tratamiento curativo para la demencia.
Sin embargo, la OMS estima que hasta el 45% del riesgo puede atribuirse a factores modificables sobre los que es posible actuar.
El Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS, ha señalado que los países disponen ahora de recomendaciones basadas en la evidencia que pueden aplicar de inmediato para proteger la salud cognitiva de su población.

Las novedades de la segunda edición

Cinco factores que no estaban en la guía de 2019

La segunda edición amplía el alcance de la guía original incorporando recomendaciones sobre cinco áreas nuevas.
La primera es el sueño: la calidad y duración del sueño tienen ahora evidencia suficiente para ser incluidas como factor de riesgo modificable.
La segunda es el ictus: su prevención y tratamiento se incorporan como estrategia de reducción del riesgo de demencia.
La tercera es el traumatismo craneoencefálico, especialmente relevante por su relación con el desarrollo posterior de deterioro cognitivo.
La cuarta es la discapacidad visual no tratada, que se suma a la pérdida auditiva como factor de riesgo sensorial modificable.
La quinta es la exposición a la contaminación del aire, en lo que supone la primera recomendación medioambiental de la guía.

Las recomendaciones que se mantienen de 2019

La segunda edición reafirma cinco factores ya presentes en la primera: dieta saludable, reducción del consumo de alcohol, abandono del tabaco, control de la dislipemia y actividad física regular.
Se mantienen también las recomendaciones sobre el control de la hipertensión, la diabetes y el peso corporal, así como el tratamiento de la depresión y la pérdida auditiva.

Las intervenciones multidominio, una novedad relevante

Por primera vez, la guía incluye recomendaciones sobre intervenciones multidominio: programas que combinan varios factores de riesgo de forma simultánea.
La evidencia apunta a que actuar sobre varios factores a la vez es más eficaz que las intervenciones sobre un único factor.

Lo que no recomienda la OMS

Vitaminas y suplementos, sin respaldo

La OMS desaconseja expresamente el uso de vitamina B, vitamina E, omega-3 o multivitamínicos como estrategia de prevención de la demencia, a menos que exista una deficiencia diagnosticada.
Este punto es relevante dado el uso extendido de estos suplementos en personas mayores con el objetivo de proteger la memoria.

Las recomendaciones conductuales y de estilo de vida

Entrenamiento cognitivo y estimulación social

La guía recomienda el entrenamiento cognitivo, la estimulación cognitiva y la participación social activa para adultos con cognición normal o con deterioro cognitivo leve.
Estas intervenciones tienen evidencia suficiente para ser recomendadas como estrategia de reducción del riesgo.

El papel de la educación

Las personas con mayor nivel educativo tienen menor riesgo de demencia.
La guía señala que la educación a lo largo de toda la vida, incluyendo la estimulación intelectual en la vejez, puede actuar como factor protector.

Tabla: factores modificables de riesgo de demencia según la OMS 2026

Factor Novedad respecto a 2019 Recomendación
Actividad física No Aumentar la actividad física regular
Tabaco No Abandono del consumo
Alcohol No Reducción del consumo nocivo
Dieta saludable No Seguir una dieta equilibrada
Control de hipertensión No Gestión activa de la tensión arterial
Control de diabetes No Gestión activa de la glucemia
Pérdida auditiva No Uso de audífonos cuando esté indicado
Depresión No Detección y tratamiento
Sueño Atención a la calidad y duración del sueño
Ictus Prevención y tratamiento
Traumatismo craneoencefálico Prevención activa
Discapacidad visual Corrección cuando esté indicada
Contaminación del aire Reducción de la exposición
Intervenciones multidominio Recomendadas para mayor eficacia

Implicaciones para el sector sociosanitario

Una guía de referencia para los profesionales del sector

Las guías de la OMS sobre demencia son la referencia internacional más importante en prevención del deterioro cognitivo.
Su segunda edición amplia el marco de actuación para los profesionales del sector sociosanitario, que trabajan directamente con la población de mayor riesgo: personas mayores con factores de riesgo acumulados, pérdida auditiva, sedentarismo, aislamiento social o problemas de sueño.

Las residencias y centros de día, entornos privilegiados para la prevención multidominio

Los centros de atención a personas mayores son entornos ideales para implementar las intervenciones multidominio que la OMS recomienda por primera vez en esta edición.
La combinación de actividad física, estimulación cognitiva, participación social, dieta saludable y control de factores de riesgo cardiovascular ya forma parte de la actividad habitual de muchos centros, y esta guía aporta el respaldo científico de la máxima autoridad sanitaria mundial.

Los suplementos, un gasto sin evidencia

La recomendación de la OMS de no usar vitaminas ni suplementos como estrategia preventiva es especialmente relevante para las familias de personas mayores que invierten en estos productos con la esperanza de proteger la memoria de sus seres queridos.

Resumen

La OMS ha publicado la segunda edición de sus guías sobre reducción del riesgo de demencia, con la principal novedad de que hasta el 45% de los casos podría prevenirse o retrasarse actuando sobre factores modificables, cinco de ellos nuevos: sueño, ictus, traumatismo craneal, discapacidad visual y contaminación del aire.
La guía incorpora por primera vez recomendaciones sobre intervenciones multidominio y desaconseja el uso de vitaminas y suplementos como estrategia preventiva sin deficiencia diagnosticada.
Claves de la guía:

  • Hasta el 45% del riesgo de demencia es atribuible a factores modificables
  • Cinco nuevos factores respecto a 2019: sueño, ictus, traumatismo craneal, discapacidad visual y contaminación del aire
  • Primera vez que se recomienda actuar sobre la contaminación del aire como estrategia de prevención de demencia
  • Las intervenciones multidominio se incorporan como recomendación por primera vez
  • La OMS desaconseja el uso de vitaminas y suplementos para prevenir la demencia sin deficiencia diagnosticada

Referencias

https://www.who.int/publications/i/item/9789240123557

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