El crecimiento de la población mayor en España es imparable. No se trata de un fenómeno pasajero, sino de la llegada de la generación del "baby boom" a la edad de jubilación. Este grupo, nacido entre finales de los 50 y principios de los 70, es el más numeroso de nuestra historia y su entrada en la etapa de madurez está transformando por completo la pirámide poblacional.
Aunque vivir más es un éxito de nuestra medicina y sistema social, el espíritu crítico nos obliga a mirar la "letra pequeña". No basta con cumplir años; el reto es cumplirlos con salud. Actualmente, España tiene una de las esperanzas de vida más altas del mundo, pero los años de vida con buena salud no crecen al mismo ritmo. Esto genera una presión sin precedentes sobre el sistema de dependencia.
La feminización de la vejez y la soledad
Un aspecto que no podemos ignorar es que la vejez en España tiene rostro de mujer. A medida que avanzamos en los tramos de edad, la proporción de mujeres aumenta significativamente. Ellas viven más, pero también suelen hacerlo con pensiones más bajas y con un mayor riesgo de sufrir soledad no deseada, un factor que acelera el deterioro cognitivo y físico.
La respuesta constructiva ante este escenario no debe ser el miedo, sino la adaptación. Necesitamos ciudades más amigables, donde un mayor de 80 años pueda caminar con seguridad, y un sistema de cuidados que no se limite a las residencias. La apuesta debe ser por el apoyo en el hogar y la integración comunitaria, evitando que los mayores se conviertan en ciudadanos invisibles.
El reto económico: ¿Gasto o inversión?
A menudo se habla de los mayores solo en términos de "gasto en pensiones", pero es una visión incompleta. El colectivo de más de 65 años es un motor económico fundamental a través de la llamada economía plateada (silver economy). Son consumidores, ayudan a la conciliación familiar y, en muchos casos, son el soporte económico de sus hijos y nietos.
Para que el sistema sea sostenible, es urgente una reforma que no solo mire los números, sino que promueva el envejecimiento activo. Si logramos que las personas lleguen a los 80 años con mayor autonomía, el coste sanitario se reduce drásticamente. La prevención y la lucha contra el sedentarismo son hoy las mejores herramientas financieras del Estado.
Datos clave del envejecimiento en España
| Indicador |
Dato actual |
Tendencia |
| Población +65 años |
+10 millones |
En aumento constante |
| Porcentaje sobre el total |
20,3% de la población |
Se espera un 30% en 2050 |
| Población centenaria |
Cerca de 20.000 personas |
Crecimiento exponencial |
| Perfil mayoritario |
Femenino |
Mayor brecha a partir de los 80 |
Un nuevo contrato social
Llegar a los 10 millones de mayores es una oportunidad para crear un nuevo contrato social. Debemos dejar de ver la vejez como una etapa de "clausura" y empezar a verla como una fase activa de la vida. Esto requiere voluntad política para actualizar las infraestructuras y sensibilidad social para combatir el edadismo (la discriminación por edad).
El futuro de España depende de cómo tratemos hoy a esos 10 millones de personas. Si logramos integrar su experiencia y garantizar su cuidado con dignidad, no solo estaremos protegiendo a nuestros mayores, sino que estaremos construyendo el país en el que nosotros mismos viviremos mañana.
Referencias
https://envejecimientoenred.csic.es/la-poblacion-en-espana-de-65-y-mas-anos-supera-por-primera-vez-los-10-millones-de-personas/