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ORPEA imparte a sus empleados un curso para evitar la fragilidad

De izquierda a derecha, Álvaro Recio, Victoria Pérez, María José Tejeda y Javier Martínez Peromingo, formadores en el segundo curso de la Cátedra ORPEA 2018.
De izquierda a derecha, Álvaro Recio, Victoria Pérez, María José Tejeda y Javier Martínez Peromingo, formadores en el segundo curso de la Cátedra ORPEA 2018.
miércoles 13 de junio de 2018, 08:00h

La Cátedra ORPEA en Paciente Anciano ha impartido su segundo curso de 2018, “Ejercicio físico y nutrición hiperproteica: una sinergia ganadora en el anciano frágil”.

ORPEA, en su apuesta por reforzar la formación de sus empleados para mejorar la calidad de vida de los mayores, ha impartido el segundo curso de la Cátedra ORPEA en Paciente Anciano, “Ejercicio físico y nutrición hiperproteica: una sinergia ganadora en el anciano frágil”. La charla, que fue inaugurada por Victoria Pérez, directora Sanitaria de ORPEA, y María José Tejada, médica adjunta del Servicio de Medicina Interna del Hospital Universitario HM Montepríncipe, en la localidad madrileña de Boadilla del Monte, tuvo como objetivo debatir la importancia de una correcta nutrición combinada con ejercicio físico para combatir la fragilidad en los mayores.

“Se deben usar herramientas validadas, adaptadas a nuestro medio y que pueda ser llevada a la práctica”, comentó en su ponencia, ‘Valorar para poder prescribir la sinergia ganadora en el anciano frágil en el ámbito residencial’, el doctor Javier Martínez Peromingo, coordinador sociosanitario de Hospitales Públicos de Madrid Quirónsalud y geriatra del Hospital Rey Juan Carlos de Móstoles. “La capacidad funcional es un instrumento fundamental a la hora de valorar la fragilidad y las complicaciones adversas que esta pueda conllevar”, añadió.

Combatir la fragilidad con ejercicio físico

Martínez Peromingo, asimismo, afirmó en su ponencia que los médicos deberían prescribir ejercicio físico para combatir la fragilidad de los ancianos como si un medicamento se tratase, ya que la actividad física está directamente relacionada con el índice de fragilidad de cada persona. En este sentido, abogó por construir un plan de ejercicio físico para combatir la fragilidad de manera personalizada según la capacidad funcional de cada paciente.

En sentido similar se expresó Álvaro Recio Montoro, fisioterapeuta del Hospital Rey Juan Carlos de Móstoles (Madrid), quien, en ‘La prescripción de la sinergia ganadora (ejercicio y suplementación nutricional)’, propuso combinar el ejercicio físico con suplementos alimenticios para combatir la fragilidad, ya que refuerza los efectos que tiene sobre la masa muscular, el balance, la fuerza y la velocidad de los mayores de 65 años.

La fragilidad es un síndrome relacionado con mayor mortalidad y discapacidad en las personas que la padecen, pero es reversible con pautas nutricionales y de ejercicio físico. Por eso ORPEA, que tiene más de 25 años de experiencia en atención a personas mayores y dependientes, y que cuenta con 45 centros en España y casi 800 en el mundo, ha querido concienciar a algunos de sus profesionales en la importancia de la nutrición y el ejercicio físico para combatir la fragilidad. La compañía cuenta con 43.000 empleados en el mundo, a los que la Cátedra ORPEA sirve cada año para impulsar sus carreras y actualizar sus conocimientos para que sigan estando a la vanguardia de los últimos tratamientos y estrategias para mejorar la calidad de vida de los mayores que cuidan.
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